Las Dietas

De: Fernando Marquet
Una cubana, algo rellenita, está en el baño de una discoteca, maquillándose frente al espejo. De pronto entra una hermosa pelirroja: ojos azules, esbelta, estrecha de cintura. Viste ajustados pantalones de cuero, se mira al espejo y dice antes de salir:
–¡Gracias Diet Coke!
La cubana viendo de reojo queda paralizada, lápiz labial sin llegar a los labios. Unos minutos después entra una hermosa morena, doblemente espectacular, mucho más escultural que la chica anterior. Lleva un estrecho vestido, se mira al espejo de arriba a abajo y dice antes de marcharse:
–¡Gracias Ultra Slim Fast!
La cubanita queda atónita con el tubo de rimmel en las manos a medio abrir. Al poco rato entra una hermosa rubia, todavía más bella que las dos anteriores: despampanante, un cuerpo para parar el tráfico, piel suave y tersa, largas y bien torneadas piernas. La muñeca se mira al espejo, observa su bien formado trasero bajo el estrecho pantalón de seda y murmura:
–¡Gracias Special K!
Haciendo un gran esfuerzo, la cubana se recupera, termina de maquillarse y se alista para salir.
Al dar una mirada final al espejo, exclama :
–¡Me jodistes la dieta, MCDONALD’S!
— FIN—

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